No es fácil redactar cuál es mi visión de la realidad actual de la sociedad en la que vivo, ya que estoy rodeada de un mundo que cambia constantemente y a un ritmo cada vez más rápido. Se trata de pertenecer a un grupo de personas que siguen un mismo modo de vida, pero si me paro a pensarlo detenidamente, veo claramente que no es así, la realidad es que me muevo dentro de un grupo de personas infinitamente diferentes, intentando cumplir unas reglas que para algunos no existen, que estamos inmersos en una lucha por sobrevivir, algunos con pocos recursos y dentro de una sociedad de consumo, ahora menor por la crisis económica.
Mi posición ante esta realidad, y siendo una chica de 17 años es, de momento, bastante conformista y cómoda desde el punto de vista de mi implicación, esto no quiere decir que sea una pasota y que no me preocupen muchos de los problemas que existen en la sociedad actual en la que vivo. Por supuesto que intento demostrar, en todo momento, que tengo una educación que mis padres y el resto de mi familia me han dado desde que era pequeña y disfruto de tener el privilegio de convivir con mi familia y amigos, que me hacen madurar cada día un poco más y me forman para ser una buena persona.
Después de escuchar entre sueños a mi madre despertándome la mayoría de los días, animándome, soy consciente de que vuelvo a mi realidad, encontrándome este año en un curso muy importante en mi vida y en una época en la que estoy dándome cuenta de lo que es eso del estrés que tanto había escuchado.
Mi realidad consiste en luchar para formarme para un futuro, acompañada por unos compañeros con los que comparto la mayoría de mis días y a los que hace poco tiempo que conozco, pero que ya forman parte de mí.
Mi realidad consiste en luchar para formarme para un futuro, acompañada por unos compañeros con los que comparto la mayoría de mis días y a los que hace poco tiempo que conozco, pero que ya forman parte de mí.
Puedo decir también, que aparte de mis compañeros y mis numerosos amigos (que a veces solo son conocidos), en mi vida, existe una persona muy especial desde hace ya un año y medio.
Un detalle esencial en mi realidad es mi familia, ya que considero que han marcado y marcarán en mí desde siempre parte de mi persona, y hacen sentirme feliz por y para ellos. Entre ellos, quiero destacar a mi Lolo, mí hermano, del que me siento muy orgullosa y con el que no comparto todo el tiempo que quisiera, ya que hace dos años que se fue a estudiar fuera y con el que siempre me he entendido y hemos sabido ayudarnos; y, por supuesto, a mis padres, que además de orientarme y aconsejarme siempre, saben darme la suficiente libertad para que yo sea quién elija lo que quiero y no quiero para mí, además de transmitirme confianza a la hora de contarles cualquier problema.
Lo que da sentido a mi vida es todo lo que vivo en el día a día, de lunes a viernes, con la lucha diaria y los fines de semana intentando aprovechar para hacer lo que me gusta, como salir con mis amigos, irme de fiesta, algunas compras, descansar, aunque también tengo que estudiar. No quiero terminar olvidándome de esas comidas familiares de los domingos, en las que sólo juntándonos los más íntimos, ya somos 18.
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